Autor: Clemente Sobrado C.P.
Durante el verano la familia
se iba casi todos los días a la playa.
A diario los niños veían a una viejecita
que buscaba algo en la arena.
Le fueron tomando confianza.
Ella sólo les regalaba una sonrisa.
Los papás se sintieron un poco molestos
porque no les isnpiraba confianza.
Hasta que un buen día la viejecita dejó de ir a la playa.
Y recién se descubrió que la mujer,
en un intento de hacer algo que valiese la pena,
recogía restos de vidrios para que los niños no se cortasen
y pudiesen corretear felices.
Hay muchas maneras de sentir la alegría y la felicidad.
La mejor felicidad no es el reconocimiento,
sino el bien que generosamente hagas.
Aunque los demás no se den cuenta.
La mejor felicidad es hacer el bien por el bien mismo.
No es la que cobras y te pagan al día,
sino la que los demás ignoran pero tu corazón reconoce.
La mejor felicidad no es
la que se publica en las primeras páginas,
sino la que tú escribes en las páginas de tu corazón.
La mejor felicidad es fruto de aquella bondad
que nadie conoce hasta que sienten su falta.
Hay muchos que buscan nada más
que las alabanzas de los demás.
Ellos nunca sienten felicidad por lo que hacen.
Ellos se alegran por lo que reciben.
Tu mejor inversión es la que nunca vas a cobrar
de los niños que juegan en la playa.
Sentirte feliz por lo que haces ya es suficiente recompensa.
¿Por qué esperar siempre a que los demás
cumplan con su deber para que tú
puedas hacer el bien ahora mismo?
¿Por qué tener que instuticionalizar
siempre el hacer el bien?
Esto le toca a aquel y esto le toca al otro.
La bondad es algo más que cumplir con las instituciones.
Es fruto del corazón
que está siempre por encima de todo.
¿Por qué para hacer un favor
debo esperar a que tú me lo hayas pedido?
Con la bondad no se trafica.
No se compra ni se vende.
Si Cristo esperase justificar su muerte,
creo que para estas horas
estaría gozando de muy buena salud.
El día que no tengas nada que hacer vete a la playa
y recoge lo que puede ser un peligro para los demás.
Luego date un fresco baño.
Verás qué rica te sabe el agua
lavando el sudor de tu generoso servicio.
La bondad no hace alarde
Ignorancia vs.Sabiduría
La ignorancia te hace creer que la vida
funciona por casualidades.
La sabiduría te enseña que todo lo que ocurre
en esta gran obra de teatro tiene un profundo
significado.
Lo que ves hoy no es no es fruto de la casualidad,
sino de las semillas plantadas en el pasado.
Siembra semillas de paz en el presente
y crearas una vida de paz para el futuro.
La ignorancia es como un profundo sueño
en el que uno sueña que todavía esta despierto.
Es una enfermedad de la humanidad.
El alma humana se olvida de QUIEN es y a QUIEN pertenece.
Empieza a actuar por instintos y no por valores.
En la vida vendrán dificultades y obstáculos .
No vienen para detenerte, pueden fortalecerte y ayudarte a
avanzar con mas experiencias.
No vivas según tu reloj.
Vive según tu brújula de valores,
así te aseguraras que estas en EL CAMINO...
¿Importancia a lo material?
Autor: Dr. Adrián Rogers.
Libro: " El secreto de la satisfacción"
En el periódico "Charlotte Observer" salió un interesante artículo llamado:
"La era de muertos vivientes". Un reportero del periódico fue a la Facultad
de Administración de empresas de la Universidad de Duke para investigar las metas y ambiciones de los alumnos que estudiaban para obtener su maestría en administración de empresas.
Con muy pocas excepciones, éstas eran sus metas: dinero, poder y cosas, Y
aquellos estudiantes querían cosas muy grandes como casas para vacacionar,
automóviles costosos, yates y aviones.
Su principal interés era su carrera y el crecimiento de sus inversiones financieras. Sus planes personales daban muy poco lugar a la familia, al desarrollo intelectual, al crecimiento espiritual, a la responsabilidad social, o incluso a la administración más efectiva.
El reportero procedió a citar a un psicólogo llamado Eric Braun, que hizo una de las preguntas más penetrantes que he escuchado en mucho tiempo..
Observando a las personas que piensan que sus vidas consisten en la abundancia de sus posesiones, el Dr. Braun preguntó: " Si yo soy lo que poseo y lo que yo poseo se pierde, entonces ¿Quién soy?.
Esta es la razón por la cual las personas se arrojaron de los edificios durante el período de la Gran Depresión de los Estados Unidos.
Ellos equipararon lo que eran con lo que poseían, y cuando perdieron sus posesiones, no quedó nada. Si usted quiere ver lo que en realidad posee y lo que es en realidad, haga cuentas de todo lo que tiene que el dinero no puede comprar, ni la muerte le pueda arrebatar y entonces sabrá cuáles son sus verdaderas riquezas.





